Terminado el verano, las zonas de La Antilla e Islantilla se quedan totalmente desiertas, solo quedamos los administradores de fincas y las empresas de jardinería en las comunidades de propietarios, pero evidentemente es muy difícil que siempre haya alguien en las comunidades y en muchas ocasiones las viviendas pueden ser objeto de robos como viene pasando en años anteriores.